Mauricio Macri asumió como Presidente de Argentina

El nuevo Presidente juró en una ceremonia atípica por la ausencia de la mandataria saliente Cristina Fernández de Kirchner, con quien mantuvo un enfrentamiento sobre cómo debía realizarse el traspaso de poder.En su primer discurso como presidente, el mandatario llamó a la unidad nacional, pidió "sacar al enfrentamiento del centro de la escena" y prometió que combatirá la corrupción durante su gestión.
"La política no es una competencia entre dirigentes para ver quien tiene el ego más grande, es el trabajo dirigentes modernos que trabajan para servir a los demás", afirmó.
"Quiero pedirles que nuestro lugar de encuentro sea la verdad. La política no es un escenario para mentir a la gente con datos falsos, hay que reconocer los problemas para que juntos encontremos las mejores soluciones", sostuvo.
Además, Macri prometió hoy "trabajar incansablemente" para que dentro de cuatro años "todos los argentinos, especialmente aquellos que más nos necesitan, estén viviendo mejor".
"Hoy se está cumpliendo un sueño; esto que parecía tan difícil se hizo realidad: más que nunca tenemos que ser optimistas respecto de nuestra esperanza y nuestro futuro", expresó.
Por primera vez desde el retorno de la democracia en 1983, un mandatario saliente no entrega los atributos de mando, el bastón y la banda presidenciales, a su sucesor.
A su vez, el bloque de diputados más afín a Fernández no participó de la ceremonia de jura que se lleva a cabo en el Congreso.
El desencuentro obedece a diferencias en torno a aspectos ceremoniales.
Fernández rechazó la propuesta de Macri de ser investido con los atributos en la sede del gobierno, como se ha hecho -salvo excepciones- desde 1868, y no en el Congreso, como era el deseo de la presidenta saliente.
La constitución establece que al tomar posesión de su cargo el presidente y vicepresidente deben prestar juramento "ante el Congreso reunido en Asamblea", pero no especifica dónde se hace la entrega de los atributos presidenciales.
Fernández decidió además no asistir a la ceremonia en la sede del Parlamento en rechazo a la decisión de Macri de acudir a la justicia para dirimir la discusión.
Oración por este proceso
Ante la tensión que ha generado el cambio de un gobierno kirchnerista a uno de derecha, la Alianza Cristiana de Iglesias Evangélicas de la República Argentina (ACIERA) hizo un llamado de oración por la paz nacional.
"Como cristianos tenemos que velar por las autoridades, es decir, por ambos mandatarios y todas las personas que han servido y servirán en la función pública", en un comunicado.
A lo largo de este año, la organización evangélica ha promovido una serie de actividades espirituales. La Cadena Nacional de Oración es una de ellas, se trata de un movimiento que promueve orar con la gente en todo el país.
"Entendemos que necesitamos recordar, una vez más, que somos agentes de paz entre nuestro pueblo. Por ello, llamamos a reforzar oraciones en donde sea que nos encontremos. Con nuestras familias, con vecinos, compañeros de trabajo o estudio. Con los comerciantes, con los agentes de las fuerzas vivas, con las personas que pasan por la calle, en las iglesias, con todos ¡oremos por los días que vienen!", indica el texto de ACIERA.
"Invitamos a sumarnos a orar por toda la nación con la gente. Por sobre todo para que como nación podamos ir a la cruz y recibir su bendición. Que estos días más que nunca seamos agentes transmisores del evangelio de Jesucristo, dando el ejemplo en respeto, solidaridad, amor, paciencia y brindando amor y paz", añade.
¿Qué expectativa tiene la Iglesia sobre Macri?
La llegada de Macri al poder marca dos hechos históricos en la política argentina: pone fin a la era kirchnerista y abre campo a un gobierno de derecha.
Durante 12 años los Kirchner estuvieron en el poder. Primero, el difunto Néstor Kirchner de 2003 a 2007 y luego su esposa y sucesora, Cristina Fernández de Kirchner, quien gobernó dos mandatos consecutivos.
Argentina logró convertirse en la pionera de América Latina en temas de derechos sociales.
Una de las victorias más relevantes de los Kirchner, pero una derrota para la Iglesia fue la aprobación del matrimonio gay en 2010 y la Ley de Identidad de Género en 2012.
¿Una de las justificaciones de ésta decisión pudo ser la falta de diálogo con la Iglesia?
Rubén Proietti, presidente de ACIERA, habla de cómo fue la relación de la Iglesia con los Kirchner.
"Con respecto a la Iglesia Evangélica digamos que tuvimos un trato pero más bien de tipo protocolario. Pudimos llegar donde la presidenta y hablarle, y que la presidenta haya visto las cosas positivas y nos haya recomendado. Pero en nosotros ha quedado una deuda grande, de parte de nosotros como Iglesia Evangélica, porque nos hubiera gustado que los principios y valores del Reino hubiesen gobernado más en el país", comenta Proietti.
Aunque Proietti deja en claro que ACIERA no apoya a un partido en específico, dice que tiene buenas expectativas sobre la administración de Macri.
"En cambio con Macri el diálogo es más fluido. Ahora esperemos que siendo presidente la cosa continúe así. No me hace pensar lo contrario. Pero, sí nos da expectativa, esperanza de un diálogo más fluido y un trabajo más efectivo", asevera Proietti.
Proietti dice que la Iglesia Evangélica seguirá impulsando trabajos de ayuda social y espera lograrlo de la mano del Gobierno. No desperdiciará las oportunidades para propagar el Evangelio.
"Con el nuevo gobierno vamos a tratar de aprovechar las puertas que se abran y las que no vamos a tratar de abrirlas para que especialmente los principios y los valores del Reino y el mensaje de Jesucristo puedan correr con más facilidad", relata Proietti.
Proietti espera que el cambio que se está dando en Argentina, también afecte a la Iglesia. Un avivamiento es su mayor anhelo.
Expertos creen que esta transformación podría impulsar una nueva tendencia en el resto de Latinoamérica, que en su mayoría es liderada por gobiernos de izquierda.