Nigeria declara estado de emergencia en tres zonas del norte del país




Nigeria - El presidente Goodluck Jonathan, declaró el estado de emergencia en los estados norteños de Borno, Yobe y Adamawa, después de una oleada de ataques mortíferos, la mayoría atribuidos a la milicia radical islámica Boko Haram.



“Tras los últimos acontecimientos en los estados afectados, se ha hecho necesario para el Gobierno tomar medidas extraordinarias para restaurar la normalidad. Después de numerosas consultas (…), por la presente declaro el estado de emergencia en Borno, Yobe y Adamawa”, anunció Jonathan en un discurso emitido por radio y televisión.


Señaló que, “de este modo, se le ha solicitado el jefe del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas que despliegue más tropas en estos estados para operaciones de seguridad internas más efectivas”.


Según Jonathan, esas tropas y “otras agencias de seguridad involucradas en esas operaciones tienen órdenes de llevar a cabo todas las acciones necesarias, dentro de sus protocolos de combate, para acabar con la impunidad de insurgentes y terroristas”.


Estas normas “incluyen la autoridad para arrestar y detener sospechosos, la toma de posesión y control de cualquier estructura usada con fines terroristas, el aislamiento de cualquier zona de operaciones terroristas, la práctica de registros y la captura de personas en posesión ilegal de armas”.


Sin embargo, a diferencia de otras declaraciones similares en el pasado que incluían la destitución de todos los cargos electos de los estados afectados, Jonathan decidió que en esta ocasión gobernadores y otros cargos políticos sigan en sus puestos “para cumplir con sus responsabilidades constitucionales”.


Para el presidente nigeriano, la rebelión registrada en el norte del país, de mayoría musulmana, supone una seria amenaza para la integridad de Nigeria.


“Estos terroristas e insurgentes parecen decididos a tomar el control y la autoridad de zonas de nuestra bienamada nación -aseveró el jefe de Estado- y, progresivamente, arrinconar al resto del país”.


Denunció que “han atacado edificios gubernamentales, han asesinado a ciudadanos inocentes y funcionarios estatales, han incendiado casas y hecho rehenes a mujeres y niños”.


“Estas acciones equivalen a una declaración de guerra y un intento deliberado de minar la autoridad del Estado nigeriano y amenazar su integridad territorial (…). No lo toleraremos”, advirtió el mandatario.


El Ejecutivo de Abuya ha intentado recientemente entablar conversaciones con los integristas para conceder una amnistía a aquellos que quieran abandonar la violencia, oferta que han rechazado.


Jonathan no descartó esta alternativa y aseguró que se continuará “con diversas formas de aproximación para resolver el problema”.


Maiduguri, capital de uno de los estados afectados, Borno, es considerada el bastión de Boko Haram.


El grupo, cuyo nombre significa en lenguas locales “la educación no islámica es pecado”, lucha presuntamente por imponer la ley islámica en el país africano, de mayoría musulmana en el norte y preponderancia cristiana en el sur.


Desde 2009, cuando la policía acabó con el líder de Boko Haram, Mohammed Yusuf, los radicales mantienen una sangrienta campaña que ha causado más de 3.000 muertos, según cifras del Ejército nigeriano.


Con unos 170 millones de habitantes integrados en más de 200 grupos tribales, Nigeria, el país más poblado de África, vive múltiples tensiones por sus profundas diferencias políticas, religiosas y territoriales.(EFE) fuente: cristianodigital.net